
Relatos eróticos - Mirincon Crossdresser Travesti.
"Sissy, juguete sexual de los hombres"
Colaboradora: Karina tv
Recibimos el aporte de una seguidora que nos pidió publicar su relato erótico:
Supe, desde el primer momento de mi encuentro con mi vecino Lorenzo, mi maduro hermoso, volvería a alterar mi vida sexual como chica travesti de closet. Y así fue, poco a poco provocaba furtivos encuentros en el ascensor con él. Me saludaba atentamente con la cabeza y me sonreía pero apenas si cruzábamos un par de palabras.
De este modo seguimos varios días. Pero el cuarto día fue diferente: Era lunes a las siete de la mañana. Yo entraba en el ascensor con él excitada por nuestras experiencias anteriores. El caso es que ese dia yo me eché contra la pared del ascensor, apoyé mi espalda y cerré los ojos. Pero algo me perturbó. Lorenzo había deslizado su mano a mi cintura y exploraba con el dedo índice de su mano izquierda mis pantalones por dentro y acariciándome la tanga que llevaba puesta debajo de mi ropa de chico.
Y todo sin despegar los ojos de la puerta del ascensor que quedaba frente a nosotros, Al salir del ascensor me susurró las siguientes palabras: Nos vemos en mi departamento por la tarde, te tengo una sorpresa. Me puse nerviosísima y por supuesto, excitada. De tal manera que no corta ni perezosa salí de clase, comí algo ligero por el camino, llegué a casa y decidí que iria a las seis de la tarde al departamento de Lorenzo.
Estuve dudando mucho qué ponerme. No dudaba ya de que esa misma tarde me follaría en su casa y quería ponerme sexy para la ocasión. Como no me decidía gané tiempo y me apliqué un enema por el recto que tardó poco en hacer su efecto. Reforcé mi higiene anal dándome un baño con el agua caliente y jabón cremoso.
Mientras me bañaba me sodomizaba impacientemente con el dedo que, en principio, sólo tenía que limpiarlo. Me puse una ropa interior de seda morada: medias portaligas, sostén y tanga debajo de mi ropa de chico. En mi mochila puse un vestido sexy negro, la peluca rubia, el maquillaje, los tacones punta aguja y me aliste a salir.
Corrí impaciente al ascensor y llegué ante su puerta. Me abrió con una amplia sonrisa.
- hola, pasa - ¿qué tal princesa? - bien. Esperándote- Me preguntó si quería tomar algo¿por qué no? le dije . Llegamos a su salón. Nos sentamos en los sillones y él se puso a servir un poco de vino en unas copas preciosas. Charlamos de cosas sin importancias durante un rato mientras sonaba música de jazz en su estéreo. Nos fuimos animando con el vino.
- Dime ¿te gustó el libro que te regale? Sí, bueno... Es un poco raro... Pero está bien...
- ¿Te ha picado la curiosidad con lo que leíste? Le miré pícaramente a los ojos y asentí con la cabeza. Dime ¿Te ha inspirado alguna perversión? - Sí. Empecé a sudar bastante.
- ¿Cuál? - Juguetes anales le dije, me excita la idea que juegues con mi cola metiendo cosas. Pues tengo una sorpresa para ti me dijo, antes ve a la recamara y cámbiate, quiero verte como toda una puta para mi.
Me puse la peluca, me maquille, me puse los tacones y me veía hermosa, le indiqué que ya estaba lista para que pase a la habitacion, me comenzo a acariciar, sintiendome lujuriosa atraidada por ese maduro hermoso. Dejé que me besara y fue muy tierno. Entonces se levantó. Supe que quería follarme. Se acercó a un cajón y sacó algo de un empaque. Eran unas bolas chinas anales. Una cadena de seis bolas negras.
Date la vuelta y ponte de rodillas me ordenó. Asentí torpemente con la cabeza y le obedecí. Bajo la tanga hasta mis rodillas y me pidio que abriera mis nalgas con la mano. Acercó su cara a ella y miró embelesado ufff tienes un ano precioso, ano de nena. Voy a jugar con tu ano. Estas limpia verdad me pregunto? Le dije que si, Cogió el lubricante y me metia sus dedos primero uno, luego dos y luego hasta tres dedos. uff que sensación tan rica. Cuando ya estuve lista me dijo que introduciría las bolas chinas una a una.
Deseosa le indique que me introdujera la primera bola, lo hizo sin ningun problema, la primera bola china entro en mi culo. Aquella sensación era rara pero muy agradable. Era suave y fría. Con precisión propia de un cirujano y toda la paciencia del mundo me metió las seis bolas chinas por el culo. Quedó el cordel colgando y mi ano se cerró a su alrededor. Nunca me había metido unas bolas chinas por el ano. Pero tenía entendido que la sensación de las bolas al salir eran algo maravilloso y esperé mi recompensa ansiosa
Me dijo que sientes? Le responde me siento llena pero me gusta. Me gustaría que modeles para mi me dijo. Con los tacones puestos le hize un baile erótico, con seis bolas chinas metidas en el culo. Cada vez que caminaba las notaba rozándose y vibrando. Con ello me provocaban un goce increíble. El se acomodo en sillón se saco tu verga y me dijo quiero que te arrodilles y gatees desde la puerta hasta mi verga,
Que experiencias mas rica, me sentía sumisa mientras mi pene goteaba de placer con el liquido pre seminal y lo note porque la tanga estaba empapada. Llegué hasta donde estaba el y me puse a mamar su verga disfrutando como una niña con un juguete nuevo en el culo. Luego de esto me ordenó ponerme de rodillas sobre el sillon ofreciéndole mi culo. Y así lo hice. Subi y quedé allí, de rodillas, con el culo en pompa (soy feliz en esa postura) delante de aquel amante maduro. Él se acercó con mimo a mi culo y acarició el cordel mientras yo emitía un quejido de placer. Muy muy despacito sacó la primera bola. En el proceso casi enloquezco porque el placer que sentía al salir la bola de mi ano era exquisito, una rica sensación. Sacó la segunda y se fue al servicio un momento para dejarme con la intriga. Pero volvió en seguida.
Ya estoy aquí, perdona la espera princesa, Cogió las dos bolas que estaban fuera y de un tirón suave pero firme me sacó las otras 6 bolas en décimas de segundo. La sensación fue brutal y la ahogué en un grito de placer. Mi respiración se agitaba y la tensión me golpeaba las sienes. Le miré incrédula y él hizo algo que me excitó como una perra en celo. Levantó las bolas chinas por encima mi cabeza y, sin dejar de mirarme, me pidió que abriera la boca para chupar las bolas y lamerlas .Entonces me percaté de que mi ano estaba ansioso por recibir nuevamente a aquellos invitados, pero no fue así, la verga de Lorenzo fue el nuevo invitado. Recuerdo ese momento hermoso y como le suplicaba que me sodomizara mas y mas duro. Fue una experiencia muy rica con las bolas anales, espero les guste mi historia, besos
Atte
Karina Tv



🌎Sitio web oficial : http://bit.ly/2AXwEw4
Te gustó este relato erótico? Tienes un relato que contar?
Te gustaría enviar tus aportes? ser parte de nuestro club "Relatos Eróticos". "Al igual que ella tu también puedes enviar tus relatos eróticos para compartirlos en la pagina. Recibimos aportes de todo el mundo. Envía tus relatos eróticos mediante los siguientes canales, debajo. Si deseas agregar fotos a tus relatos eróticos escríbenos al mail de contacto mirinconcrossdresser@gmail.com solicitando ser publicada en la página.



¿Qué te pareció este relato? Déjanos tu opinión
Espero que hayas disfrutado este relato, si te sirvió de ayuda e inspiración en tu proceso de convertirte en una sissy completa, No está demás pedirte que nos brindes tu opinión y valoración sobre este relato en la sección de comentarios debajo.
Contáctanos
✅Facebook oficial : http://bit.ly/2yEO8f5
🌐Email : mirinconcrossdresser@gmail.com
❤️ Equipo Mirincon Crossdresser - Relatos Eróticos❤️
"Temática Sissy Crossdressing, tips, consejos, inspiración"
Copyright © todos los derechos reservados

